viernes, agosto 26

este tiempo, otro tiempo














En la costa al sur de chile, a la altura de Chillán, Cobquecura permanece detenida en una imagen: en sus celebraciones, en la vida cotidiana, en su pasar por el tiempo, mientras nuestras ciudades se aceleran hasta dar náuseas, una perla mira despierta su paseo por las calles de tierra desde su altar-concha recibiendo aplausos y ovaciones en un fondo de música tradicional. Los lobos marinos, no muy lejos de allí, hacen sonar sus gritos terribles participando de la fiesta y el festejo popular.

jueves, agosto 25

amigos en guerra

Si la amistad es un tesoro por descubrir y una planta de cuidado constante (aunque también existen las amistades cactus que sólo necesitan riego una vez al año) la enemistad resulta ser algo bastante más complejo, tiene tantas naturalezas, cargadas de decepciones, traiciones, odios, envidias, frustraciones y miedos y que algunas veces alimentan la amistad entre personas que se están conociendo, que palpan los límites del respeto mutuo. José Martí, gran poeta cubano, pensaba que los enemigos eran un reflejo de tu propia valía, pues significaba que algo había en tu personalidad que resultaba envidiable o insitable a competir. Sin embargo hay en esta tésis aspectos que llevan a algunos idiotas a buscarse enemigos sólo para llegar a sentir que, en efecto, tienen algo que aportar. Lo que a mi más bien me parece un síntoma de una muy baja autoestima. ¿La paz o la guerra? El dilema eterno sobre qué construye más. ¿En verdad no existe una sin lo otra?. ¿Está la paz destinada a construir lo que la guerra destruye?. ¿O es que la podredumbre es el alimento de la vida?. Prefiero no comprobar la contraparte y mantenerme lejos de las líneas enemigas.

balas

miércoles, agosto 24

una historia sensorial

Una amigo me contó la siguiente historia: Nunca supo por qué le tenía tanto miedo a la oscuridad. Recordaba que cuando niño dormía en la casa de sus abuelos y de noche sentía que alguien rondaba el patio y pasaba frente a la ventana de su cuarto. Miraba hacia afuera y nunca vió a nadie. En la época del colegio se interesó por las cosas desconocidas. Con una amiga intentaron más de una vez concentrarse y hacer que sus sueños se volvieran controlables. Una noche sintió que lo había logrado. Volaba a voluntad por los sitios conocidos desde siempre. Reconoció las calles y se percató que estaba cerca de la casa de su amiga. Entró por la ventana y la vió sentada en su cama, muy triste. Se acercó a su lado y le acarició el pelo. Nada más podía hacer por ella. Continuó su viaje y llegó a la casa de sus abuelos. Le pareció extraño que varios detalles eran distintos a como los veía cotidianamente cada vez que iba allí. Cuando entró en la casa hasta el olor le parecía de otra época, se dió una vuelta por el patio trasero y reconocío las cortinas que ya no existían. Cuando se asomó a la ventana vió a un niño en su cama protegiéndose de las sombras con las sábanas sobre la cabeza. Comprendió así el origen de su miedo. A la mañana siguiente corrió al colegio contento a contarle a su amiga su descubrimiento. Cuando entró a la sala de clases, ella, que reía en ese momento, lo miró de golpe y las lágrimas calleron por sus mejillas. Se sentó a su lado a escucharla mientras ella le decía: "eras tú, ¿verdad?", la pequeña luz que flotaba en mi cuarto cuando lloraba por la noche, eras tú". FIN