Si la amistad es un tesoro por descubrir y una planta de cuidado constante (aunque también existen las amistades cactus que sólo necesitan riego una vez al año) la enemistad resulta ser algo bastante más complejo, tiene tantas naturalezas, cargadas de decepciones, traiciones, odios, envidias, frustraciones y miedos y que algunas veces alimentan la amistad entre personas que se están conociendo, que palpan los límites del respeto mutuo. José Martí, gran poeta cubano, pensaba que los enemigos eran un reflejo de tu propia valía, pues significaba que algo había en tu personalidad que resultaba envidiable o insitable a competir. Sin embargo hay en esta tésis aspectos que llevan a algunos idiotas a buscarse enemigos sólo para llegar a sentir que, en efecto, tienen algo que aportar. Lo que a mi más bien me parece un síntoma de una muy baja autoestima. ¿La paz o la guerra? El dilema eterno sobre qué construye más. ¿En verdad no existe una sin lo otra?. ¿Está la paz destinada a construir lo que la guerra destruye?. ¿O es que la podredumbre es el alimento de la vida?. Prefiero no comprobar la contraparte y mantenerme lejos de las líneas enemigas.